Brenda Liz Crearte
(Carlos Rivera Giusti/EL VOCERO)Faceboo

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El sentimiento de impotencia ante la falta de acceso a servicios básicos de salud, energía eléctrica y agua potable parecería haber quedado en el pasado en algunas partes de la Isla, pero no es así en el pueblo de Yabucoa, uno de los afectados por el paso del huracán María y que depende en gran medida del apoyo de organizaciones sin fines de lucro para subsistir.

Allí la crisis, a 156 días después del fenómeno atmosférico, sigue “como el primer día”, lo que tiene a los ciudadanos bajo el temor de que se convierta en un pueblo fantasma, según la directora de la organización Crearte, Brenda Liz Santos.

Precisamente ayer, la Red de Fundaciones y otras entidades de Estados Unidos, entre ellas Hispanic Federation, se trasladaron hasta la organización para ver cómo a través de sus donativos a Crearte se han estado utilizando los fondos y poder validar la necesidad que tienen los yabucoeños.

“Eso (la visita de las fundaciones) le abre puertas y oportunidades a Crearte como una organización sin fines de lucro para continuar sirviendo porque el trabajo del Estado ha sido bien poco. Así que ante una realidad tan crítica que tiene Yabucoa y una organización que es crucial para Yabucoa por ser la única ‘nonprofit’ con servicio multidisciplinario que está viniendo la gente, pues lo que abre es una ventana de oportunidades”, comentó Santos.

En ese municipio, ubicado en el sureste y que pertenece a la denominada “ruta del hambre”, hay un solo supermercado operando y el único hospital -que brinda servicios a más de 38,000 habitantes- está en riesgo de cierre por falta de fondos públicos. También las escuelas continúan abiertas a tiempo medio, lo que limita las oportunidades educativas para los niños, de los cuales un 58% vive bajo los niveles de pobreza.

Hasta ayer la organización había dado apoyo y servicio a aproximadamente 8,425 personas desde el día en que ocurrió el huracán y además luchan con 130 casos críticos, los cuales en un 95% son residentes de la municipalidad. Los más afectados son aquellos que residen en las comunidades de Guayabota y Jácanas, explicó Santos.

“Le estamos dando atención al encuentro de líderes que vamos a tener de todas las comunidades yabucoeñas y a los resultados psicoemocionales que ha causado la pérdida, no de solamente bienes físicos, sino que de las consecuencias emocionales de la comunidad”, detalló.

Avistan crisis emocional

De otro lado, la directora de Crearte señaló que más allá de los servicios básicos, su preocupación es que pueda estallar una crisis emocional ante la impotencia y la frustración de la ciudadanía por las diversas situaciones que enfrentan.

“La realidad es que la consecuencia de no tener los servicios básicos no solamente es un elemento de seguridad o que las personas encamadas no tengan posibilidades o que hay unos sectores bastante pobres que no pueden tener generadores eléctricos, es que continúa y posterga una crisis emocional. Eso es lo más preocupante”, comentó.

Santos sostuvo que el sentimiento de pérdida se está reflejando a través de las estadísticas del Departamento de Salud sobre el suicidio. “Los incidentes de suicidios están aumentando y ese es el temor de nosotros porque se está creando una depresión a consecuencia de ese sentimiento de pérdida e impotencia”, dijo.

Según contó, el problema financiero que enfrenta el hospital de ese municipio ha provocado que muchos yabucoeños tengan que viajar a otros pueblos para recibir los servicios médicos primarios. “Esto es crítico porque ya el periodo de tiempo de cambios climáticos o amenazas de huracán está cerca y Yabucoa continúa como el primer día”, manifestó.

En ese municipio solo el 18% de los clientes de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) cuenta con el servicio de electricidad y continúa la repartición de suministros. Santos consideró que el hecho de que las fundaciones hayan puesto los ojos en Crearte les da posibilidades adicionales para continuar ayudando a las comunidades más lastimadas.